Recientemente, he podido leer el discurso que Federico
García Lorca realizó en la inauguración de la biblioteca de su pueblo. Después
de 80 años, este discurso podría estar vigente.
…“No sólo de pan vive el
hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un
pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente
a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las
reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está
que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos
los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas
al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización
social”…
Y digo que hoy está vigente, porque el gobierno del pp está
más centrado en deseducar y recortar en cultura y educación, que en dar
educación a un pueblo para llegar a ser competitivo en Europa y poder liderar
en políticas universitarias. Se empeña en recortar en investigación y así lo
que consigue es que nuestros científicos se vayan de nuestro país a aquellos
países donde verdaderamente si invierten en I+D+I.
Pero es que es muy fácil recortar en servicios básicos
quejándose de la economía que han heredado del anterior equipo de gobierno, que
invertir en educación y cultura para sacar a España de la crisis. Es más, el gobierno con la actual
reforma laboral está creando incertidumbre y miedo, miedo de ponerse enfermo,
miedo de levantarse al día siguiente y perder el trabajo. Y si un ayuntamiento
decide bajar el sueldo a sus empleados, amén porque por lo menos no les han echado.
Están creando máquinas al servicio del Estado, esclavos como decía Lorca. Y con
el miedo una sociedad no puede salir adelante, porque el miedo genera
desconfianza, ahorro y no gasto y si un país en crisis genera miedo y no
confianza está abocado al fracaso, al hundimiento y a las diferencias sociales
entre ricos y pobres.
“Dostoyevsky, estaba
prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por
desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana
familia, sólo decía: ‘¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma
no muera!’. Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua:
pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre
del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un
cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma
insatisfecha dura toda la vida”
Es decir, necesitamos más inversión en cultura, en
educación en futuro en definitiva. Para que la población siga enriqueciéndose y
el país pueda prosperar. Lo contrario es lo que estamos viviendo ahora una
agonía constante provocada por un gobierno que no desea que sus ciudadanos
estén cultivados y piensen por sí mismos.
Y termino con el fragmento final donde Lorca
menciona a Menéndez Pidal, “Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los
sabios más verdaderos de Europa, ‘Cultura’. Cultura porque sólo a través de
ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de
fe, pero falto de luz.”







